Antes de comenzar una simulación usando el Método de Elemento Finito (MEF) es necesario dividir la geometría analizada en múltiples partes, a esta división la conocemos como malla.
Las mallas tienen dos componentes principales, los nodos y los elementos. Los nodos son vértices distribuidos estratégicamente y forman polígonos que cubren toda la geometría sin traslaparse entre ellos, a estos polígonos se les conoce como elementos finitos y son la base del cálculo.
El MEF acepta cualquier variedad de elementos finitos, en 2D por ejemplo, se pueden utilizar triángulos y cuadrados, y en 3D son comunes los tetraedros, paralelogramos (cuboides), pirámides y hexaedros. Casi cualquier tipo de elemento se puede construir a partir de triángulos (tetraedros en 3D), por ejemplo, un cuadrado es la unión de dos triángulos adyacentes.
Para simplificar el mensaje, a partir de aquí se asume que las mallas de triángulos (tetraedros en 3D) se pueden utilizar como base para construir elementos más sofisticados, por lo que centraremos la discusión en mallas de triángulos (que por supuesto tienen una versión en 3D para tetraedros)
Calidad
La calidad de los elementos se mide con respecto al ángulo más pequeño del triángulo, en general, un elemento de buena calidad asemeja mucho a un triángulo equilátero, mientras que uno de mala calidad parece un triángulo apachurrado.

Refinación
Cuando hablamos de refinar mallas damos por hecho que ya tenemos una malla inicial con triángulos muy grandes o muy malos. Las técnicas de refinado más exitosas utilizan la condición de Delaunay para explotar triángulos feos y generar nuevos de mejor calidad.
Para explotar los triángulos y redefinir las mallas, podemos seguir los siguientes pasos:
Divide por la mitad todos los subsegmentos de la frontera que contienen un vértice dentro de su círculo.

Inserta un vértice en el circumcentro de todos los triángulos malosInserta un vértice en el circumcentro de todos los triángulos grandes

Artículo tomado de finit3element.com.