El empleo de una simulación ayuda a estudiar y validar el efecto de los distintos parámetros del proceso, como lo son las velocidades de inyección, cambios en temperaturas, proceso de refrigeración, etc. El beneficio, es que en un ambiente virtual se logra descubrir la correcta combinación de parámetros de una forma rápida sin implicar altos costos.
Entre las soluciones que se pueden lograr empleando una simulación, tenemos:
Diseñar para Inyectar; muchas veces al diseñar las piezas no se toma en cuenta el proceso de manufactura, es por eso que se emplea la simulación para corroborar que el modelo pueda ser manufacturado: validando espesores, cambios en la geometría, etc.
Evaluar diferentes materiales; de esta forma se puede determinar que resina funcionará para la pieza diseñada y qué tipo de máquina de inyección se necesitará (fuerza de cierre y presión de inyección). De forma alternativa permite evaluar con que material se obtendrá una mejor relación costo/beneficio (costo de procesamiento y material vs desempeño)
Determinar la ubicación y número de puntos de inyección; asegurando que se logre el llenado balanceado y el cumplimiento de los requerimientos de presión y fuerza de cierre.
Diseñar el mejor sistema de alimentación; el tamaño de la entrada debe ser el óptimo para asegurar que no ocurra degradación por efecto de corte (velocidad o esfuerzo). En el caso de las coladas, se logrará tener un sistema balanceado (todas las cavidades llenan al mismo tiempo) y reducir la cantidad de material que es desperdiciado (en el caso de coladas frías).
Diseñar para ensamblar; se puede verificar si en un mismo molde es viable el inyectar piezas que sean familia, esto se traduce en ahorro en tiempo de desarrollo y mecanizado de moldes.
Detectar "Short-Shots"; podemos predecir si con los parámetros seleccionados se llenará el molde.
Predecir la ubicación de las líneas de soldadura y aire atrapado; con el resultado podemos tomar acciones para re-ubicar estos defectos en zonas menos sensibles (que no sean problemas cosméticos y/o estructurales)
Validar la eficiencia del sistema de refrigeración; podemos evaluar como es el comportamiento de cada componente del sistema (canales, insertos, etc.), optimizarlos y asegurar la mejor calidad de la pieza en el menor tiempo posible.
Controlar la deformación y encogimiento; nos permite determinar la causa – refrigeración, empaquetamiento o llenado – y poder tomar acciones que mejore la calidad final de la pieza.
Mejorar moldes existentes. La simulación puede ser de ayuda para resolver problemas de producción, mostrando una guía de que parámetros del llenado, empaquetamiento o refrigeración se deben modificar.
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